Nuestra historia

I. PRIMEROS AÑOS (1924-1939)

Los Pirineos, febrero de 1935. De izquierda a derecha, Ramon d’Alòs-Moner, Joan Coromines, L. d’Alòs-Moner, Pau Vila, Hilde Stein, Josep M. de Casacuberta, M. d’Alòs-Moner, Pompeu Fabra y Ramon Aramon. (Archivo de la Fundación Pere Coromines.)
Bernat Metge, Lo somni, a cargo de Josep M. de Casacuberta, introducción de Lluís Nicolau d’Olwer, 1924 (ENC).
Shakespeare, Macbeth, traducción de C. A. Jordana, 1928 (CPB).

En 1924 Josep M. de Casacuberta, que hasta poco antes había dirigido la Oficina de Toponimia y Onomástica del Instituto de Estudios Catalanes, funda la Editorial Barcino y comienza a publicar la colección Els Nostres Clàssics.

En el momento de su nacimiento, Barcino constituyó una de las respuestas que, desde el terreno cultural, se produjo en la sociedad catalana contra las actitudes represivas de la dictadura de Primo de Rivera.

El proyecto se planteaba, pues, como un intento para paliar la situación de unas instituciones públicas incapaces de impulsar iniciativas que ayudaran a prestigiar la cultura catalana y que, al mismo tiempo, ofrecieran a los lectores textos y estudios rigurosos y de calidad.

La iniciativa de Els Nostres Clàssics, que pretendía poner a disposición del público no erudito las grandes obras de la literatura catalana medieval, surgió de una propuesta de Pompeu Fabra, que consideraba que la difusión de los clásicos era una vía para mejorar el nivel de catalán de los lectores. La prensa, incluso antes de la aparición del primer volumen, se hace eco del proyecto, y el primer libro, Lo somni, de Bernat Metge, se agota en quince días. Llegan centenares de suscripciones a la serie, procedentes Cataluña y, también, de las Baleares y la Comunidad Valenciana. Pronto siguen al primer volumen obras de Joanot Martorell, Ramon Llull, Francesc Eiximenis, Ramon Muntaner ...

El interés por la divulgación de los conocimientos lingüísticos se observa igualmente en la Col·lecció Popular Barcino, iniciada apenas un año más tarde. Entre sus primeros libros hay cuatro firmados por Pompeu Fabra. En esta colección, que llegará a tener más de doscientos números y en la que es claramente perceptible la voluntad de poner la sociedad al día en cuanto a las temáticas más variadas, se publicarán obras sobre una gran variedad de temas, desde las monografías históricas y las biografías hasta los manuales básicos (sobre biología, literatura, economía, sanidad, derecho, política, etc.), pasando por textos literarios, tanto catalanes como traducciones de obras fundamentales de la literatura universal.

Durante el breve periodo de la República la editorial goza de un momento con una importante proyección pública, ya que no solo lanza a la calle numerosos libros, sino que, además, inicia la publicación de media docena de nuevas colecciones. Todo este esfuerzo de divulgación cultural se verá frenado repentinamente por el estallido de la Guerra Civil. Y es que, aunque Barcino sea una iniciativa privada no vinculada políticamente a ningún partido, el catalanismo cultural que impulsa genera recelos en ambos bandos. El número de publicaciones merma sensiblemente y varias de sus colecciones quedan truncadas, algunas definitivamente.

Sin embargo, durante la guerra la editorial continúa publicando libros, mayoritariamente de temática histórica, así, pues, poco comprometidos, sobre todo en la Col·lecció Popular.

II. SUPERVIVENCIA Y REANUDACIÓN BAJO EL FRANQUISMO (1939-1972)

Pau Piferrer, Recuerdos y bellezas de España, 2 vol., 1839 y 1842 (1939 y 1948).
Josep M. de Casacuberta, Excursions i sojorns de Jacint Verdaguer, 1953 (BV).
Celebración de la fiesta de Sant Jordi de 1952 en el domicilio de Josep Puig i Cadafalch. De izquierda a derecha: Josep Puig, Carles Riba, Montserrat Marti, Pius Font i Quer, Ramon Aramon y Josep M. de Sagarra; detrás de Aramon, Pere Bohigas. (Imagen cedida por el Instituto de Estudios Catalanes.)

En los años inmediatamente posteriores a la victoria franquista, Barcino solo publica un único y testimonial volumen, el facsímil del tomo dedicado a Cataluña de Recuerdos y bellezas de España, de Pau Piferrer (1839). El libro, publicado en 1939, está, evidentemente, en castellano. Los años siguientes, con Cataluña absolutamente descompuesta y con la cultura catalana bajo sospecha, son años de sequía editorial. La situación no empieza a cambiar hasta 1947, cuando, con la aparición de los dos volúmenes de textos religiosos y médicos de Arnau de Vilanova, se reanuda tímidamente la publicación de la colección Els Nostres Clàssics y, poco a poco, el de otras colecciones, como la Popular Barcino, con los nueve pequeños volúmenes de la Crònica de Muntaner (1951-1952), de la cual antes de la guerra solo había aparecido el primero.

Josep M. de Casacuberta, que durante los años en que Barcino no había podido publicar libros se había dedicado a estudiar la obra de Jacint Verdaguer y otros aspectos de la Renaixença, impulsó nuevas colecciones en este período. Entre estas destaca la Biblioteca Verdagueriana, dedicada a textos inéditos del poeta de Folgarolas y a estudios sobre aspectos de su obra, así como la serie Publicacions de La Revista, una de las pocas colecciones de Barcino que incluye literatura catalana contemporánea. También son de esta misma época la Biblioteca Folklòrica, sobre cuestiones relativas a la cultura popular de todos los territorios de habla catalana, y la Col·lecció Tramuntana, para obras de las comarcas pirenaicas a ambos lados de la frontera; la Biblioteca Algueresa, de unos años más tarde, es igualmente fruto de la voluntad de albergar libros de todas las tierras donde se habla catalán.

Este relativo empuje a la hora de publicar libros y de iniciar nuevas colecciones que se produjo durante los años cincuenta y principios de los sesenta se vio frenado progresivamente por la edad del fundador de Barcino, que continuaba encargándose del día a día de la editorial, y también por el esfuerzo económico que todo esto suponía. Casacuberta y su esposa, Dolors Hostalrich, habían invertido prácticamente todo su patrimonio familiar en la editorial. Estas circunstancias no impiden, sin embargo, que las publicaciones que siguen apareciendo, y especialmente la colección Els Nostres Clàssics, acentúen el cariz de alta cultura y de erudición que ya se intuía en algunos volúmenes de antes de la guerra. Los nuevos títulos de la colección se distancian paulatinamente de la finalidad divulgativa inicial, vista con mucho recelo por las autoridades franquistas, y se convierten en ediciones críticas de referencia, preparadas con el máximo rigor filológico por especialistas catalanes y del extranjero.

III. UN NUEVO EMPUJE

Ante las dificultades a las que debe hacer frente la editorial, a partir de 1972 la Fundació Carulla-Font, la actual Fundació Carulla, se encarga de continuar el proyecto. Josep M. de Casacuberta, a quien en 1981 se concedió el Premio de Honor de las Letras Catalanas, continuará siendo el director de la editorial, ahora ya descargado de las tareas administrativas más pesadas, hasta su muerte, en 1985. A partir de esta fecha Amadeu-J. Soberanas lo sustituye en la dirección literaria de Barcino. Bajo el patrocinio de la Fundación, y dadas las nuevas circunstancias políticas y culturales que se han producido después de la Transición, Barcino se decanta definitivamente por convertirse en una “editorial de sustitución”, es decir, una editorial que impulsa iniciativas necesarias para la cultura catalana, pero difícilmente asumibles por una empresa que tenga fines estrictamente comerciales.

Se potencian especialmente las colecciones y propuestas ligadas a determinados ámbitos especializados, la alta cultura y la filología. Se mantiene la publicación de Els Nostres Clàssics y se estrena la Biblioteca Baró de Maldà, para textos posteriores a la Edad Media (y que más adelante se convertirá en Els Nostres Clàssics - Autors Moderns); también se siguen publicando la Biblioteca Verdagueriana y la Biblioteca Renaixença, una colección que incluye textos e índices de publicaciones periódicas del siglo XIX. Ya fuera de colección, se impulsan estudios como el libro Natura, ús o abús? (1976), uno de los primeros trabajos en los que se valora la problemática ecológica en los territorios de habla catalana, o Flora dels Països Catalans (1984-2001), obra de referencia en su ámbito, formada por cuatro gruesos volúmenes.

IV. EL PRESENTE Y LAS PERSPECTIVAS DE FUTURO

Más de noventa años después de su irrupción en el panorama cultural catalán, y a pesar de los cambios que inevitablemente se han producido, actualmente Barcino continúa trabajando para divulgar la cultura y la literatura catalanas, y para poner a disposición de los lectores ediciones y estudios realizados con el máximo rigor científico.

La potenciación de esta vertiente de su producción, sin embargo, no se contradice con la formulación de nuevas propuestas encaminadas a la divulgación de los clásicos catalanes: con la Biblioteca Barcino, por ejemplo, se vuelve a la finalidad inicial de ENC de poner los clásicos al alcance del público no especialista, y con la colección Tast de Clàssics se ofrecen versiones fieles de los textos en catalán moderno a cargo de reputados escritores o especialistas de renombre.

Además, y como no podía ser de otra manera, la editorial se actualiza y se sube al carro de las nuevas tecnologías para sacar el máximo provecho. Así, buena parte del catálogo de la editorial ya se encuentra disponible en formato e-book, y está presente en todas las plataformas de libros electrónicos del mundo.

Igualmente, con la voluntad de dar la máxima difusión a los clásicos catalanes, Barcino ha firmado acuerdos con varias editoriales, bien asentadas en sus respectivos territorios, para la publicación de traducciones de las principales obras medievales escritas en catalán.

Así, coedita clásicos catalanes en inglés con Tamesis Books, filial de Boydell & Brewer; en castellano con DVD Ediciones y con Pre-Textos; en alemán con LIT Verlag, y en italiano con Edizioni dell'Orso.

Junto a la dedicación a la lengua y a la literatura antiguas, Barcino también ha participado en “Observatori de Valors” (Observatorio de Valores), iniciativa impulsada conjuntamente por la Fundació Lluís Carulla y la Cátedra LiderazgoS y Gobernanza Democrática de ESADE, para estudios sobre la situación y la evolución de los valores en diversos ámbitos de la realidad catalana, y se ha hecho cargo de la publicación de los estudios y ensayos que han surgido de esta propuesta. También ha incorporado en su catálogo una colección sobre temas relacionados con el mundo rural y la agricultura. Esta serie está vinculada al Museo de la Vida Rural de Espluga de Francolí.

Dirigida desde febrero de 2019 por el filólogo y editor J. Oriol Magrinyà, en Barcino trabajamos con más empuje que nunca para garantizar que nuestros clásicos, de hoy, de ayer y de siempre, tengan el lugar que merecen en nuestra sociedad. Continuamos recuperando, divulgando y difundiendo las obras capitales de nuestro patrimonio literario. Y nos esforzamos para ponerlas al alcance de los lectores de nuestro país y de todo el mundo.

Si deseas conocer un poco mejor nuestra historia, puedes hacerlo aquí y aquí (en catalán). O puedes adquirir el catálogo de la exposición Clàssics i més, profusamente ilustrado y documentado.